lunes, 9 de marzo de 2020

La espumita del jugo de piña


La otra noche preparé un jugo de piña con frutas del bosque para la cena y decidí no colar el jugo para aprovechar la pulpa de la frutas. Pero para mi decepción la bebida no era más que pura espuma y aunque me había servido una gran porción, todo lo que bebí fue la espuma de la piña.

En aquel momento pensé en cuánto nos parecemos los seres humanos a aquella bebida: poca sustancia y mucha espuma.

Hay quienes se escondemos ante títulos, logros profesionales, éxito, dinero, un perfil impecable en las redes sociales, relaciones amorosas, popularidad, ropa a la moda y toda clase de bienes; mientras que otros se ocultan detrás de actos de bondad o una religión de formas. 

Mucha espuma y poca sustancia como el joven rico, cuya conducta era intachable, sus acciones apegadas a los mandamientos y sus modales refinados, pero en lo más profundo de su corazón no obedecía las normas porque amaba a Dios, sino por guardar las apariencias. (Mateo 19:16-26)

Y es que sin Jesús en el corazón somos como aquella bebida de poca sustancia y mucha espuma. Nada de lo que hagamos ni de lo que aparentemos podrá ocultar nuestra realidad de miseria y pecado. 

Que hoy al oír el llamado del Espíritu Santo le pidas que haga una transformación en tu vida y te convierta en una bebida pura y aleje la espuma de ti.

11 comentarios:

  1. Me gustó mucho esta comparación del jugo de piña.
    Porque debemos dejar que Jesús entre en nuestras vidas porque no importa cuanto hayamos logrado como persona si Jesús no es el centro.

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  2. Siempre que leo tus articulos los aprovecho mucho, porque en ellos encuentro bastante sustancias y muy poquita por no decir nada, de espuma.

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  3. La espuma hoy en día tiene sus fanáticos de primera línea. Que Dios nos permita seguir enfocados en buscar la sustancia en él.

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    Respuestas
    1. Amén, que no apartemos nuestra vista de lo que es eterno y verdadero.

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  4. jesus es nuestra solucion inmediata a nuestras recurrencias al pecado ,el puede limpiarnos y convertirnos en un cristal puro que irradie luz en medio de la oscuridad.

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  5. Amén, no se puede decir mejor de ahí.

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  6. Excelente analogía, que el Señor nos ayude a eliminar la espuma de nuestra vida y ser jugo refrescante para los que aún no le conocen. Basta de religiosidad y si a Cristo.

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  7. Me encantó, y tiene mucho de ti, mucha sustancia, que Dios te siga dando tanta sabiduría, bendiciones mil, abrazos

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